El pasado martes, profesores de los colegios Hispano Americano y Calasanz participaron en un enriquecedor conversatorio virtual junto a Gladis Cuéllar, directora del ICCE Nazaret y coordinadora pedagógica de la Provincia de Nazareth, quien compartió parte de su experiencia de más de 20 años vinculada a las Escuelas Pías de Colombia.
Licenciada en Psicología y Pedagogía y especialista en Orientación Educativa y Desarrollo Humano, Gladis participa desde 2024 en el Secretariado de Ministerio de la Orden y, desde 2025, forma parte del Departamento de Salvaguarda de la Orden. Desde esta trayectoria, invitó a los participantes a profundizar en el significado de vivir el carisma calasancio desde la vocación educativa.
Durante el encuentro, desarrollado bajo el título “Calasanz en la vida de una mujer educadora”, Gladis compartió reflexiones y aprendizajes que han marcado su camino en las Escuelas Pías. En sus palabras, esta experiencia trasciende el ámbito laboral: “Calasanz se convirtió en una misión, en un estilo de vida”.
Personas que marcan el camino
Uno de los primeros aspectos abordados fue la importancia de las personas que han acompañado su trayectoria. Gladis destacó cómo los vínculos construidos a lo largo de estos años han contribuido a su crecimiento personal y vocacional, permitiéndole dejarse acompañar y descubrir nuevas formas de servicio, especialmente hacia quienes más lo necesitan.
Ser mujer y educadora desde el carisma calasancio
Otro de los ejes de la conversación fue el desafío de ser mujer y educadora desde el carisma de Calasanz. En este ámbito, destacó la importancia de una formación integral para niños, niñas y jóvenes, acompañada de un liderazgo sensible y cercano, capaz de reconocer las distintas realidades presentes en las comunidades educativas y responder a ellas con compromiso.
Transformaciones y aprendizajes
La experiencia en las Escuelas Pías también ha significado para Gladis un proceso permanente de transformación. A lo largo de su trayectoria, ha fortalecido sus dimensiones humana, profesional y espiritual, comprendiendo que educar y acompañar a niños, niñas y jóvenes requiere hacerlo desde el amor, la cercanía y una profunda responsabilidad.
El carisma en la práctica educativa
Finalmente, reflexionó sobre la manera en que el carisma calasancio se concreta en la tarea cotidiana de los educadores. Acompañar y formar en valores, promover la inclusión y la atención a la diversidad, generar experiencias significativas y fortalecer el trabajo colaborativo con las familias son, desde esta perspectiva, elementos esenciales de una educación transformadora.
El conversatorio concluyó con un espacio de diálogo en el que los participantes compartieron preguntas, experiencias y reflexiones, especialmente en torno a los desafíos del trabajo con las familias y la necesidad de construir una labor educativa colectiva y colaborativa.
Este encuentro permitió reafirmar que el carisma calasancio se hace vida en las acciones cotidianas de quienes forman parte de las Escuelas Pías. Educar, acompañar y formar poniendo a las personas en el centro constituye una expresión concreta de la misión de Calasanz y un compromiso que involucra a toda la comunidad educativa.