El trasfondo histórico: El significado de la Virgen de Frascati para la orden
Delegación padre escolapios Chile
8 de mayo 2026
En el corazón de la espiritualidad escolapia, la comunidad educativa celebró el 8 de mayo, con profunda devoción a la Virgen de Frascati. Esta advocación mariana no es solo una tradición, sino el símbolo vivo de protección y fe que acompaña la misión de San José de Calasanz desde los inicios de su obra.
Como toda advocación, la Virgen de Frascati representa una forma única de venerar a María, ligado estrechamente con el cuidado de la infancia y la educación cristiana.
La imagen en un inicio se custodiaba en la Catedral de San Pedro, en la ciudad italiana de Frascati, un sitio que es columna vertebral de la identidad de la Orden. Aunque actualmente se encuentra en el santuario histórico en la misma ciudad.
El vínculo entre la Orden y esta advocación se selló en 1617 con un acontecimiento prodigioso. Según los relatos históricos, San José de Calasanz presentó ante la imagen de la Virgen a un niño que había fallecido accidentalmente. Mientras sus alumnos entonaban con fervor la Salve Regina, el pequeño recuperó la vida (Anuario de la Orden, 2000).
Este milagro se transformó en el gran signo de esperanza para las Escuelas Pías: la convicción de que la fe y la educación tienen el poder de dar «nueva vida» a los más pequeños.
Hoy, la Virgen de Frascati sigue siendo el faro espiritual para miles de comunidades escolapias en todo el mundo. Su legado inspira a estudiantes, docentes, bajo el manto protector de quien es considerada la verdadera patrona de la niñez escolapia.